Área de Salud – Anaasü’eiruku

La Corporación Tepiapa desde el Departamento de Desarrollo Rural busca potencializar el desarrollo integral de la ruralidad Colombiana

La experiencia en Tepiapa de convivir con el pueblo originario wayuu, nos ha permitido entrever que salud en este pueblo u otros, se deben a una serie de prácticas integrales de cara al manejo de su mundo y sus ecosistemas. Esto quiere decir que, la comprensión que estos pueblos milenarios en América podrían tener en torno a la salud y la enfermedad estarán, inevitablemente, representados simbólicamente en “relación” con sus formas particulares de ver y entender su propio mundo. Ahora bien, comprender estas dos categorías, salud y enfermedad, a partir de sus cosmologías o visiones de mundo, serían los compromisos éticos de una sociedad que predica diversidad, riqueza cultural y dignidad humana. Pero, la experiencia de inserción a los territorios nos informa que estas comprensiones particulares y propias, están en riesgo bien por las creencias occidentales que subsumen sus representaciones o bien por la precariedad de diálogo diverso con estas culturas milenarias u originarias de un territorio de algún pueblo originario.

La Corporación Tepiapa desea y pretende ser un puente dialógico que permita no sólo en el diálogo diverso que estime estas u otras formas de representación simbólica; tan válidas y tan importantes para nuestra historia nacional; sino que, también, inicia un camino que hermane las maneras eficaces para la práctica digna en salud de la comunidad wayuu. De modo que, podamos encontrarnos en la diversidad y no sólo en la reproducción homologa de nuestro sistema occidental.

En este sentido, este diálogo entre saberes pone en la mesa de discusión la pertinencia de la salud de los pueblos indígenas, para advertir rutas de camino que propendan por la dignificación de la vida, la legitimidad de la cultura originaria y las buenas prácticas en torno a la salud humana.

Para tal cometido, la corporación ha tenido una reflexión cuidadosa y permanente en torno a lo que es el área de conocimiento de la salud en la vida de las comunidades wayuu que nuestra organización convive. Por tal motivo decidimos fundar cuatro líneas de acción.

Anaasü’eiruku: Buena Carne

Esta perspectiva en salud está direccionada a la atención y la prevención humana, en territorio indígena. Nuestra estrategia es: salud comunitaria. Esto significa el bienestar físico, mental y social (No sólo la ausencia afecciones o enfermedades). Teniendo en cuenta que, este concepto de salud no existe en las culturas originarias, como organización social hemos dispuesto un escenario que nos permita coexistir saberes de medicina occidental con medicina propia. De modo que, la comprensión de Buena carne, en este momento, nos convoca a diversas extensiones de la vida del wayuu como:

Territorio

Comida

Agua

Trabajo

Animales

Rituales, danza y celebraciones

Así, encontramos acciones más diferenciadas en torno a la atención y la prevención del complejo y asombroso sistema humano, para que las prácticas en torno al bienestar físico, mental y social tengan una durabilidad que provoquen satisfacciones las necesidades biológicas, psicológicas y de trascendencia.

Por último, Anaasü’eiruku: Buena Carne es bienestar físico, mental y social. Por lo tanto, nuestras operaciones en campo, por medio de inmersiones e inserciones procuran una calidad en la atención, un encuentro de saberes en la prevención y una humanización en el ejercicio profesional en las áreas del conocimiento de la salud.

Anasü’aiin: Buen corazón

Esta perspectiva es la más diferencial en el ejercicio de la salud, para todas las profesiones del área del conocimiento de la salud, ya que está dirigida a estimar, considerar y aprender de las “enfermedades” que no son del orden físico, mental y social, sino que son del escenario espiritual o de trascendencia y, que implican lo físico, lo mental y lo social. En efecto, en las comunidades de los pueblos originarios, por medio de sus cosmovisiones, se encuentran seres que cohabitan sus realidades y acompañan sus existencias. Estos seres pueden ser amistosos o no, de modo que pueden afectar cualquier vida positiva o negativamente. Esta afección somática que proviene del escenario espiritual se denomina: Wanülü.

Esta afección negativa ocurre principalmente por la desarticulación del estado armonioso entre wayuu-tierra-naturaleza-cosmos, así lo afirma la Junta Mayor autónoma de Palabreros.   Y nuestra estrategia empleada aquí es el diálogo de saberes con la Outsü. Este intercambio de saberes, nutren no sólo la transferencia de saberes, sino que, recuperamos la confianza de esta institución wayuu, que viene siendo diezmada por la satanización de los esquemas religiosos occidentales.

La función de la Outsü (un oficio mayoritariamente de hembras) es proveer la armonización entre lo físico y lo metafísico. Su saber, que es otorgado por los seres que habitan el territorio, la faculta para realizar ritos propios en función del bienestar wayuu. Por lo tanto, ella está en función de realidades como:

El equilibrio wayuu-tierra-naturaleza-cosmos

Ablución de espíritus no buenos

Ritos para el bienestar corporal y espiritual.

Liberar de experiencias como la muerte.

Interprete de Iapüü (sueño)

Comprende el horizonte sagrado del wayuu

Shipika: Suministro o posología

En los pueblos originarios existen muchas maneras de cuidar la vida, por medio del uso de plantas y minerales surtidos por el territorio. Estas comunidades han sabido sanar, orientar, preservar y actuar. Sus medicinas hacen parte de su saber y de su actuar, por eso, creemos que es importante establecer puentes de comprensión entre esos saberes y los nuestros. De modo que podamos ser más efectivos en prácticas saludables para estos pueblos originarios

En este asunto es muy importante establecer la pregunta: ¿el sistema sofisticado de medicamentos en occidente, son absolutamente efectivos para curar y cuidar la vida? Y ¿puede ocurrir que el sistema sofisticado de medicina ancestral es absolutamente efectivo para curar y cuidar la vida? La respuesta a estas preguntas es nuestro interés en esta línea de acción investigativa y práctica. Nuestro interés está, fundamentalmente, para abrir las posibilidades de nuevos caminos de saber en el que se puedan encontrar estos saberes sofisticados en dirección de curar y cuidar la vida.  Por lo tanto, Shipika: suministro o posología se entiende como el recetario o el funcionamiento que requiere una persona para recobrar el equilibrio, la armonía y anaka akuaipa sulu makka (Mejor manera (forma) de estar (vivir) en la tierra).

Encontramos:

  1. Equivalencias de compuestos químicos para curar
  2. Compuestos de medicina tradicional
  3. Posologías
  4. Efectos

Ekiraja (enseñar): Educación popular en Salud.

Por educación en salud entendemos los procesos educativos que buscan cambiar los comportamientos y las actitudes de las personas frente a las enfermedades y las causas que las generan, las cuales, en gran parte, están relacionadas con las funciones del cuerpo. Esta educación se ha caracterizado, por ser de corte asistencial y se concentra en una “transmisión” de información, a partir de la relación vertical entre los agentes de salud y los pacientes, desconociendo las circunstancias sociales que determina su salud y las nociones de vida.

Ahora bien, La Educación Popular (PE), basada en el pensamiento de Paulo Freire, considerado precursor y organizador de estudios en este campo del conocimiento, se considera como una acción ética-crítica-política del acto mismo de educar, (Freire, Pedagogía de la Autonomía, 2014). De este modo, la Educación Popular en Salud sería el ejercicio profesional comprometido con las personas superando la barrera invisible y jerarcológica (piramidal) entre profesional de la Salud-paciente. Al mismo tiempo está dirigida a considerar metodologías y acciones diferentes ante las cambiantes y múltiples variantes del territorio en el que se tenga que incidir desde esta área del conocimiento. Esto quiere decir que la Educación Popular en Salud en lugar de proceder verticalmente, integra las diversas variables de los contextos humanos en el que se pueda comprender la salud humana.

Es por eso que la historia, los eventos particulares de la sociedad y sus modos de conducta serán las variables que ampliaran las prácticas de salud, porque, dentro del proceso salud- enfermedad se construyen escenarios socio-históricos de salud y enfermedad desde los sentidos holísticos de salud y de bienestar

Como Corporación Tepiapa cuya preocupación es el Cuidado en su sentido más esencial, esto es, prácticas que curan las diversas existencias, consideramos que la Educación Popular en Salud, tiene el suficiente potencial de transformación de las prácticas de salud, ya que los desafíos que traen los territorios de los pueblos originarios, son un pretexto de cambio en la comprensión personal y en los contextos en los que operamos, al mismo tiempo, es un desafío para estar y estar en el mundo con nosotros y con los demás. Por lo tanto, consideramos que la Educación Popular en Salud es fundamentalmente una postura ética que abriría la ventana de transformar-nos como cuerpos sociales y saludables.

Anímate a ser parte de esta gran aventura. Sé voluntario, se investigador, sé cura y cuidado desde el área de conocimiento de la Salud.

Mayor información: tepiapa@gmail.com y relacionespublicastepiapa@gmail.com

Preguntas Frecuentes

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