Ecoletrinas Tepiapa

El diseño imita una espiral, similar al modelo de letrina Zimbabwe sin puerta, propuesto en 1974 por Peter R. Morgan y D. Duncan Mara.

Las eco-letrinas funcionan como una planta de tratamiento doméstico de excretas por medio de la fermentación aeróbica, evitan la contaminación y proliferación de vectores (agentes portadores de un virus), y generan hábitos que mejoran el saneamiento básico en las comunidades; tienen la finalidad de tratar las excretas humanas con aditivos que aceleran su proceso de secado, disminuyen olores y ayudan a la eliminación de patógenos, expuestos a altas temperaturas- para su disposición final como biofertilizante. Este proceso, contribuye con el cuidado del medio ambiente ya que el uso de estos genera un impacto positivo, no solo en la vida y la salud de las personas sino también, en el territorio al estimular el ahorro de agua y salubridad en las comunidades.

La Corporación se alinea al marco propuesto por la ONU con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con especial énfasis en el objetivo dos, Hambre cero, y el objetivo seis, Agua limpia y saneamiento, presentándose la eco-letrina como una opción viable para el saneamiento básico de las comunidades ya que, por un lado, les brinda un aparato de depuración de excretas con el que se previenen infecciones, y por el otro, al ser una unidad recolectora de biosólidos que, con alta concentración de nutrientes para el suelo como nitrógeno, fósforo y potasio, estimula la agricultura de la zona, al mejorar la producción de maíz, fríjol y hortalizas (semillas propuestas por el proyecto de agricultura – siembra, de acuerdo al tipo del suelo presente en la ranchería y a los alimentos propios de la zona), abre una ventana a la sostenibilidad y optimiza la labor agrícola por medio de dichos  residuos.

Fases del Proyecto

El proceso de intervención de la población lleva un año y medio. Evoca un trabajo interdisciplinar, característico de la Corporación Tepiapa. Por un lado, interviene el equipo de trabajo de Etnoeducación, ya que la socialización con la comunidad de este proyecto y la explicación de su uso debe estar ligado al ambiente, al proceso productivo, al proceso social y cultural con el debido respeto a sus creencias y tradiciones. (Art 55-ley 115, 1994), por el otro, interviene el equipo de Siembra -Agricultura, al necesitar de los conocimientos de esta área para poder llevar a cabo la fase final, en la que se dispone a usar el biosólido obtenido de las excretas humanas, como biofertilizante del suelo para evaluar su efectividad en la mejora de la producción de maíz, fríjol y hortalizas.

El proyecto de eco-letrinas se divide en cinco fases, inicio, planeación, ejecución, seguimiento y control, evaluación y proyección. Las dos primeras fases se llevaron a cabo con voluntarios y líderes de la corporación durante el transcurso del 2018[1] , la tercera fase se inició finalizando ese mismo año en la ranchería San Martín Puloüi dentro de la zona rural del municipio de Manaure en La Guajira, la cual no cuenta con un sistema de saneamiento básico. La Corporación Tepiapa le presenta a la comunidad la opción de una disposición más segura e higiénica de los desechos del ser humano que la defecación a campo abierto, por medio de un sistema de saneamiento básico acorde a la lógica de vida autóctona de las comunidades wayuu.

Iniciando el 2019 se comenzó por la construcción de un modelo piloto para una sola familia de la comunidad wayuu y finalizando esta anualidad se procedió a construir otro modelo para uso tanto de la comunidad como de los voluntarios durante las inmersiones, llevadas a cabo dentro de esta misma ranchería. Para poder llegar al diseño final de la eco-letrina se tuvieron que pasar por varios bosquejos, incluyendo el construido en el primer modelo. Estos cambios se vieron reflejados en modificaciones tanto de la estructura externa, como de la unidad sanitaria.

El diseño final de la eco-letrina se seleccionó teniendo en cuenta su funcionalidad, practicidad, estética y bajos costos. Su construcción emplea insumos propios de la zona, una unidad sanitaria en fibra impermeable derivada de la madera, dando como resultado un modelo innovador y atractivo por el uso de materiales autóctonos. El método constructivo empleado fue el bahareque, técnica arraigada a las prácticas de las comunidades wayuu en la que se respeta el uso del barro en los muros de la letrina, troncos de trupillo (prosopis juliflora) en las columnas, listones de madera como travesaños y yotojoro (cactus columnar sometido a procesos de secado y extracción de la madera de su interior) en la cubierta. Cabe resaltar que una de las mejoras más importantes realizadas al diseño de la letrina fue el cambio del relleno de los muros hecho con escombros en el primer modelo, al uso de ecoladrillos en el segundo modelo, como se enmarca en  el proyecto de Ciudadela Yanama, contribuyendo a la limpieza de los espacios en la ranchería, al recolectar y reutilizar bolsas y botellas plásticas. Está dinámica no sólo contribuyó a la mejora del medio ambiente, sino que promovió la transformación social y cultural mediante una actividad del proyecto Etnoeducación, en el que participaron los niños, niñas y adolescentes (NNA); recolectaron las botellas y apoyaron el proceso de construcción de ecoladrillos.

Por último, para garantizar el uso adecuado de la eco-letrina, se plantearon capacitaciones de la mano del equipo de Etnoeducación, en las que se le comparte a la comunidad, de forma didáctica, los dos beneficios principales de su uso: la mejora de la salubridad en el territorio y el uso de las excretas como biofertilizante en la siembra de alimentos.

Inicio

Planeación

Ejecución

Seguimiento y Control

Evaluación y Proyección

Actualidad: Fase Cuatro

Seguimiento y Control

Actualmente el desarrollo de este reto se encuentra en la fase de seguimiento y control, donde se busca evaluar inicialmente, la respuesta ante su uso por parte de la comunidad, la relación de la falta de unidades de saneamiento con las tasas de morbilidad y mortalidad, y la efectividad de las excretas como fertilizante orgánico. Con esta evaluación se pretende estimar si una parte de la comunidad –aproximadamente tres adultos y cuatro niños- es renuente o no a su uso,  con un seguimiento durante los primeros seis meses del presente año, hasta el mes de julio del 2020. Si su práctica es aceptada por la familia, se procede a evaluar su viabilidad como biofertilizante en un cultivo – 4m^2 – de maíz, hortalizas y fríjol guajiro, al medir la cantidad de nutrientes presentes en la excreta por medio de análisis físico químicos y microbiológicos.

A través de esta construcción y de un seguimiento asiduo por medio de la Investigación de Acción Participativa (IAP) como metodología central de investigación, se busca mejorar constantemente el modelo y replicarlo en comunidades que requieran de un sistema de saneamiento.

Bases del Proyecto

Responde ante la carencia de un sistema de saneamiento básico, acorde a la lógica de vida autóctona de las comunidades wayuu. La eco-letrina produce biofertilizantes con altas cargas nutritivas que contribuyen en el proceso de producción de alimentos que sustentan la vida de las comunidades.

Preguntas Frecuentes

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