La Mujer desde la Cosmovisión wayuu

“Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia”…

¡Feliz día de la  resistencia de la Mujer!

 

La personalidad de la mujer no está definida por sus genes, ni por su condición social. El género de ser mujer, no puede ser un determinante; por el contrario, su construcción social, en medio de las representaciones mentales, es una oportunidad que tenemos como especie, para encontrarnos en su inmensa fuerza. Ellas son una continua fuente de tenacidad y continuidad. En ese sentido cito a Simone de Beauvoir: “No se nace mujer: una llega a serlo”.

Ser mujer es más que un proceso de cuidar a otros; de engalanar a un hombre o a una familia. Ser mujer y femenina no es problema, es un desafío que tenemos, como humanos, para comprender y admirar. Por difícil que sean las decisiones que tomen las mujeres, para algunas personas, siempre serán decisiones trasparentes de afecto, consagración y determinación. Encontrarnos con ese tipo de mujeres es todo lo contrario a ser una mujer fácil. Experimentar, conocer, convivir con una mujer determinada, consagrada y afectuosa es experimentar una mujer libre.

No existe nada eterno que defina a la mujer, sin embargo, estos rasgos nos permiten sentir su mística. Su particularidad y su modo en el mundo, serán la deslumbrante generosidad de una vida que tiene porte, talante y compromiso. No significa que otras formas no la tengan, sólo que ser mujer, supera la miseria de una vida sin sentido y sin compromiso. Por si desean corroborar qué tanto compromiso han tenido las mujeres que nos acompañan, vean sus arrugas; ya que estás muestran su alma.

De manera singular, me encuentro mujeres libres, consagradas, determinadas y afectuosas en la cultura wayuu. Las diversas figuras femeninas recrean estas cualidades que engalanan la mujer wayuu. En este pueblo originario encontramos estas mujeres: Mma (Tierra), su característica es otorgar territorio, sangre y carne-Eirukuu-. Puloüi (Misterio) es una mujer seductora y misteriosa que atrae a los hombres. Su carácter de imprevisibilidad hace al wayuu ser mucho más cuidadoso. Aleker (araña) es una mujer de mucha luz. Todo lo que hace por medio del tejido es luminoso y generoso. Sus tejidos siempre engalanarán los espacios; las casas, las cocinas, las enramadas y hasta a sus hombres. Ahora, conozcamos las abuelas(oushi) son el tesoro invaluable para el wayuu. En efecto, por la mujer proviene la conexión a la carne y la sangre, el eirukuu, mal llamado clan. Ellas son maternidad. Son tenacidad. Dice Sonia Gouriyuu: “ellas son la guía” Le pregunto y las madres (ei) ¿cómo son? Y ella viendo a su madre Carmelita dice: “son fuertes y prosperas y de mucho conocimiento”. Luego le pregunto: y tú como mujer, ¿cómo eres? Ella responde: “le heredé su carácter, su tenacidad (mirando a su madre)”. Por último, le interrogo, si tuvieras a otras mujeres wayuu ¿qué les dirías? Ella, Sonia, mirando el inmenso territorio de su comunidad y con una serenidad, toma aliento y me mira diciendo: “! siéntanse orgullosas de lo que son! Ustedes son continuadoras de lo que nuestras abuelas y madres fueron. Son linaje, son fuerza, son cariño”.

Por otro lado, un líder de comunidad wayuu al preguntarle qué es una mujer wayuu nos responde:

 

“La mujer es la base fundamental del ser wayuu, es donde nace el hombre y todos los descendientes. Cuando un hombre es asesinado solamente lo pueden enterrar las mujeres, los hombres no pueden tocarlo.

En nuestra cultura la mujer es muy importante, es quién conserva la cultura y la transmite de una generación a otra, nosotros como hombres recibimos esta enseñanza por parte de mujeres (guía de comportamiento). La parte paterna nos dicen cuáles son los quehaceres; el pastoreo, agricultura, cómo llegar a otras rancherías y conversar con otras comunidades

Las mujeres son fundamentales, pues nos cuidan, nos enseñan nuestros modales para convivir con otras comunidades, son la base de nuestra existencia, sin ellas no existimos, por ese valor, cuando hay guerra inter-clanil, la mujer no se toca, son sagradas”.

Jorge Camargo.

Por lo tanto, en este día en el que conmemoramos la feminidad, la mujer y su presencia en el mundo, que sea un pretexto para reverenciar su belleza, su mística y su absoluta fuerza para la compañía, el cariño y la guía. No permitirles el espacio para que tomen sus propias decisiones y que puedan ser lo que desean, es la más alta discriminación. Ellas nos son objetos de diversión o momentos de desahogo. Las mujeres siguiendo al poeta Benedetti cuando pregunta ¿Y si Dios fuera Mujer? Dice:

“Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia”…

¡Feliz día de la resistencia de la Mujer!

Por José Edgar Alarcón Manrique,
Director General
Corporación Tepiapa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Menú